La hernia perianal se presenta al consultorio como una dificultad defecatoria en el paciente, siempre en machos, normalmente mayores a 7 u 8 años, enteros. Llama la atención del dueño que si bien el animal no puede defecar, cuando lo hace muchas veces la materia es blanda o de consistencia normal. En casos graves es posible que la vejiga pase a la hernia, acodando la uretra (el canal que lleva la orina de la vejiga al exterior a través del pene), esto lleva a la imposibilidad de orinar, el perro levanta la pata pero no orina, la hernia se agranda rápidamente por el volumen de orina retenido, y la situación se vuelve critica, debiendo corregirse la micción en corto espacio de tiempo.

  A la apreciación visual, se ve que el esfínter anal se encuentra proyectado hacia atrás, la zona alrededor del ano esta inflamada,  dependiendo el tamaño de la hernia o si es bilateral o unilateral, muchas veces si se presiona la zona el esfínter vuelve a su lugar para luego volverse a salir cuando una suelta la zona.

  La causa determinante de la hernia es la presencia de una próstata agrandada, en general una hiperplasia prostatica benigna, nunca vi un hernia que se acompañara de una próstata normal, esta siempre esta grande,  y ello determina de alguna manera que es imprescindible la castración del macho durante la corrección quirúrgica de la hernia.

  En caso de aquellos dueños que se nieguen rotundamente a la castración se puede hacer un tratamiento medico para la hiperplasia, sabiendo que nunca es tan efectivo, que el tratamiento es de por vida, y que además de por vida el paciente deber tener controles ecograficos cada 2 o 3 meses como máximo, ya que si a pesar del tratamiento medico, la próstata se inflama, deberá castrarse al paciente.

  La corrección quirúrgica de la hernia es una cirugía importante, prolongada, con un cierto porcentaje de recidivas, estas se dan siempre que no se haga la castración o la corrección medica del problema prostatico. La cirugía debe hacerla un veterinario competente en el tema, ya que la zona es muy irrigada, los músculos en general casi desaparecieron, y las suturas son especiales para aguantar la gran presión de los músculos abdominales. Aun así en muchos casos la hernia puede volver a aparecer.

  Del postoperatorio debemos decir que es difícil, el perro debe de todas formas llevar un collar isabelino (una pantalla), para evitar el lamido de la zona y que se saque los puntos de piel, además el tratamiento antibiótico por ser una zona muy contaminada por la materia fecal debe ser no menor a 7 días, y se debe tener en especial cuidado con la dieta, esta debe ser con una gran cantidad de fibra, yo prefiero agregar zapallo a la ración que come el perro, aproximadamente en un 40 por ciento, esto se debe mantener por un mes para que los músculos cicatricen correctamente.

Dr. Javier de Miquelerena
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